Los compresores de aire en la agricultura.

Compresor

Que la agricultura se encuentra en pleno proceso de modernización es un hecho que no se le escapa a nadie. Con la nueva maquinaria agrícola se consiguen hacer las tareas más duras con menos esfuerzo y se aumenta la productividad. Una de estas máquinas son los compresores de aire. Te explicamos en qué labores se utilizan.

Desde mediados de la década de los 70 del siglo pasado, el campo español ha experimentado una transformación profunda que ha cambiado para siempre la manera de trabajar la tierra. La agricultura, tradicionalmente ligada a métodos manuales y a un ritmo marcado por las estaciones del año, empezó entonces un proceso de modernización que no solo afectó a la producción, sino también a toda la economía que gira a su alrededor. La mecanización tomó fuerza y comenzaron a aparecer concesionarios de maquinaria agrícola en prácticamente todas las provincias. Esto acercó a los agricultores máquinas que antes parecían inaccesibles y dio origen a nuevos servicios, como fue la aparición de empresas dedicadas al alquiler de maquinaria para quienes no podían permitirse o no necesitaban su compra.

En esos años también se introdujeron innovaciones que revolucionaron zonas enteras de cultivo. Los invernaderos de plástico abrieron la puerta a cultivos fuera de temporada, especialmente en el sur y el sureste del país. Con el trasvase Tajo-Segura se permitió ampliar el regadío en las huertas del Levante y Murcia, convirtiendo tierras antes limitadas en zonas altamente productivas.

A partir de 1990, el sector dio un paso aún más decidido hacia la modernización. España se volcó en la exportación agrícola hacia Europa, lo que obligó a alcanzar niveles de productividad y calidad más elevados. Para competir en los mercados internacionales fue necesario aumentar la producción, reducir costes y profesionalizar cada fase del proceso. Este impulso favoreció la aparición de industrias de transformación próximas a las zonas productivas: conserveras en Murcia, plantas lácteas en Galicia y centros agroalimentarios en otras regiones.

La agricultura adoptó de manera habitual fertilizantes, herbicidas y semillas modificadas para garantizar cosechas abundantes y homogéneas. Paralelamente, la mecanización se extendió a las grandes campañas agrícolas: vendimia, aceituna, almendra. Hoy en día, estas labores que antaño requerían cuadrillas enteras se realizan con máquinas especializadas, reflejo de un campo que sigue avanzando hacia  la modernidad.

En este marco es donde máquinas como los compresores de aire se han convertido en elementos imprescindibles para los agricultores.

Los compresores y sus tipos.

Antes de entrar a ver los usos del aire comprimido en la agricultura es preciso detenernos un poco en conocer qué son los compresores y sus variedades.

Un compresor de aire es una máquina diseñada para tomar aire del entorno y aumentar su presión para que pueda utilizarse como energía en múltiples aplicaciones industriales, domésticas y profesionales. Este aire comprimido sirve para accionar herramientas neumáticas, alimentar maquinaria, inflar neumáticos o incluso formar parte de procesos de producción más complejos. En esencia, el compresor transforma la energía eléctrica en energía neumática, almacenando aire a presión y liberándolo cuando se necesita.

Según explican los técnicos de Air Mac, una empresa alicantina especializada en la distribución de equipos de aire comprimido para la industria y la agricultura, existen dos grandes tipos de compresores: los de pistón y los de tornillo, cada uno con un funcionamiento y unas características propias.

Los compresores de pistón son los más tradicionales. Su estructura básica incluye un cilindro hueco donde se desplaza un pistón unido a una biela, acompañado de dos válvulas: una de admisión y otra de escape. Para captar el aire del ambiente, el pistón se sitúa en la parte baja del cilindro, generando un espacio vacío que se llena con el aire que entra por la válvula de admisión. Cuando el pistón comienza a subir, reduce el volumen de aire atrapado y provoca un aumento progresivo de la presión. Una vez que esta presión alcanza el nivel requerido, la válvula de escape se abre y el aire comprimido se dirige hacia la maquinaria o herramientas neumáticas a través de tuberías o mangueras. Este sistema resulta fiable y sencillo, aunque funciona de manera intermitente y suele producir más ruido que otros modelos.

En cambio, los compresores de tornillo utilizan dos rotores que giran en direcciones contrarias dentro de una cámara. Mientras los tornillos giran, el espacio entre ellos disminuye, lo que obliga al aire a comprimirse de forma continua. Este sistema ofrece un rendimiento más estable y una capacidad superior para trabajar durante largos periodos sin interrupciones. Cuando el compresor es lubricado, se inyecta una pequeña cantidad de aceite que ayuda a refrigerar los tornillos y reduce el desgaste. Después, el propio equipo se encarga de separar el aceite del aire para garantizar que el aire expulsado sea limpio y pueda reutilizarse parte del lubricante.

Los compresores de tornillo, por su capacidad de trabajo constante, su menor nivel de ruido y su mayor eficiencia en grandes volúmenes de aire, se han convertido en la opción preferida en trabajos donde la necesidad de aire comprimido es elevada y continua.

El aire a presión en la agricultura.

La revista Noticias de Maquinaria explica como la limpieza en profundidad con aire a presión de cosechadoras, tractores, cabezales y empacadoras, reduce considerablemente el riesgo de incendio en temporada de cosecha.

La alta temperatura que alcanza la maquinaria agrícola, en estas campañas, algunas de ellas en verano, unido al hecho de que partículas finas, paja o trazas de grano puedan entrar en contacto con elementos en rotación, representan un riesgo grave de incendio. Para esta limpieza se suelen utilizar compresores móviles de pistón.

Pero esta no es la única tarea para la que se utiliza aire a presión en la agricultura. Muchos sistemas de riego utilizan esta tecnología, lo que permite efectuar un riego más eficiente y preciso, con un menor desperdicio de los recursos acuíferos.

En la agricultura actual se utilizan muchos equipos neumáticos que se emplean, por ejemplo, en la fumigación, así como herramientas como pistolas y llaves a presión que son habituales en los garajes donde se guarda la maquinaria, y que los agricultores utilizan para poner a punto sus máquinas y reparar algunas averías.

Por otro lado, en los silos y ciertos depósitos de grano es preciso accionar sistemas estables de ventilación, para que la cosecha almacenada no se estropee. Acción para la que se utilizan compresores a tornillo.

Los usos más habituales en la ganadería.   

La Revista Frisona señala que las granjas lecheras de vacas son unas de las instalaciones ganaderas que más energía consumen. La razón de ello se debe al tamaño de algunas de estas explotaciones y al empleo de equipos automatizados para aumentar la productividad.

Este alto consumo energético tiene un significativo coste medioambiental, al tiempo que supone un incremento de los gastos de la explotación, reduciendo los beneficios del ganadero.

Según los expertos que escriben en esta revista, la sustitución de maquinaria eléctrica por maquinaria neumática, con aire a presión, en ciertas tareas como el ordeño, reduce significativamente el consumo energético de la granja.

De hecho, los equipos neumáticos de ordeño, que utilizan bombas al vacío accionadas por compresores, son una de las aplicaciones más habituales del aire a presión en la ganadería. Con este sistema, los ganaderos ahorran entre un 50 y un 60% frente a otros sistemas de ordeño.

Aquí sucede lo mismo de antes. Ya de por sí, esta aplicación resulta interesante, pero existen más usos de los compresores en la ganadería.

Uno de ellos es la limpieza. Con pistolas de aire a presión y otros sistemas accionados con compresores se limpian gallineros, porquerizas, cuadras y zonas de almacenamiento de estiércol de una manera rápida y sin utilizar productos químicos que puedan dañar a los animales.

Los compresores, a menudo, accionan cintas automáticas que proveen de grano o pienso los comederos de los animales o abren grifos que rellenan los bebederos con precisión. El aire a presión también se emplea en tanques de tratamiento de aguas residuales. Los cuales, a través de la oxigenación, promueven la reproducción de bacterias que ayudan a descomponer los desechos, mejorando la higiene en las instalaciones y dañando menos la naturaleza.

Mantenimiento de los compresores.    

Todos los compresores requieren un mínimo de mantenimiento. Más aún, en entornos como el de la agricultura y la ganadería, donde sufren condiciones de penosidad y los equipos deben estar en perfecto estado para cuando sean necesarios. Estos son algunos consejos para cuidarlos y alargar su vida útil:

  • Revisa y limpia los filtros periódicamente para asegurar un flujo de aire adecuado y evitar sobreesfuerzos del motor.
  • Drena el depósito con frecuencia para eliminar la humedad acumulada y prevenir la corrosión interna.
  • Controla el nivel de aceite en compresores lubricados, ya que una mala lubricación reduce la vida útil del equipo.
  • Revisa mangueras y conexiones para detectar fugas.
  • Comprueba tornillos y soportes para evitar vibraciones y daños estructurales.

El aire a presión hace más sencillas algunas tareas que antes se efectuaban a mano y mejora la seguridad de los agricultores y ganaderos, de sus máquinas y la de sus animales.

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